El Barcelona ha cerrado la salida de Marc Casadó en las horas finales del mercado de fichajes. El centrocampista catalán, que llevaba semanas buscando una salida para ganar minutos, se marcha cedido al Deportivo de La Coruña, club que ha apurado hasta el límite para cerrar la operación

Una salida que se veía venir
La situación de Casadó en el Barça se había ido enfriando con el paso de los meses. El canterano, formado en La Masia, no encontraba el sitio que esperaba en la rotación de Hansi Flick y su entorno, con Jorge Mendes al frente de las negociaciones, empezó a explorar alternativas fuera de España. Hubo ofertas desde Arabia Saudí y Turquía que finalmente rechazó, decantándose por un proyecto en LaLiga que le permita seguir compitiendo al máximo nivel.
El interés del conjunto gallego no era nuevo. Ya en veranos anteriores el nombre de Casadó había sonado con fuerza en Riazor, hasta el punto de que la afición llegó a impulsar un movimiento en redes para intentar su fichaje antes de que debutara con el primer equipo culé.
El Depor cierra su gran golpe de mercado
El Deportivo, dirigido por Antonio Hidalgo, llevaba días trabajando en paralelo dos operaciones para reforzar la plantilla en el tramo final del mercado: la cesión de José María Giménez desde el Atlético de Madrid y la de Casadó desde el Barcelona. Ambas se han encaminado prácticamente a la vez, dando al conjunto herculino dos piezas de garantías para pelear en LaLiga.
Casadó llega a Riazor con un currículum ya asentado pese a su juventud. En su etapa en el primer equipo azulgrana disputó 75 partidos, sumó dos Ligas, una Copa del Rey y dos Supercopas de España, además de contar con presencia en todas las categorías inferiores de la selección española y dos convocatorias con la absoluta.
Qué gana el Deportivo con su llegada
Para Hidalgo, la incorporación del centrocampista supone añadir control y salida de balón a un centro del campo que necesitaba un perfil con más rodaje en la máxima categoría. El Dépor no solo suma calidad inmediata, sino que la cesión abre la puerta a una fórmula de futuro: si el rendimiento acompaña, el club podría negociar más adelante una compra a precio reducido a cambio de un porcentaje de una futura venta, algo habitual en operaciones similares del Barcelona y el Real Madrid.
Con Casadó y Giménez encarrilados, el Deportivo cierra un mercado ambicioso, marcado también por la llegada de nombres como Aubameyang y Adama Traoré, y encara la temporada con una plantilla notablemente reforzada respecto al curso pasado.