Los de Iñigo Pérez regalaron el partido a un Deportivo de La Coruña que se benefició de los graves errores groguets

Pépé y Quagliata en disputa del balón en La Cerámica
El Estadio de la Cerámica abría sus puertas por primera vez en la temporada 2026/2027 este sábado 5 de septiembre con la firme intención de ver a su equipo sumar, por fin, la primera victoria de la temporada. Tras los empates a domicilio frente a Racing y Atlético de Madrid y la derrota en Mendizorroza, los de Íñigo Pérez recibían al Deportivo de La Coruña en la cuarta jornada de LaLiga EA Sports.
Alineaciones iniciales:
- Deportivo de La Coruña: Román; Navarro, Noubi, Giménez, Quagliata; Cruz, Soriano, Amatucci, Rodríguez; Nsongo, Aubameyang.
- Villarreal CF: Júnior; Mouriño, Costa, Veiga, Cardona; Pépé, Saliba, Gueye, Moleiro; Ayoze, Gerard.
El conjunto groguet saltó al césped dispuesto a imponer su ley desde el pitido inicial, mostrando un juego combinativo y muy vertical que no tardó en embotellar al cuadro gallego.
El acoso amarillo dio sus frutos antes de llegar a los primeros veinte minutos de juego. En el minuto 19, una mala salida de Leo Román en la portería blanquiazul dejó el balón a merced de un siempre atento Nicolas Pépé. El costamarfileño no desaprovechó el regalo y envió el esférico al fondo de la red para desatar la alegría en la grada y poner el 1-0.
El gol dio alas a un Villarreal que se sentía muy superior, asediando constantemente el área rival (los locales acabarían el partido con 17 remates frente a los escasos 8 del Deportivo). Moleiro rozó el segundo con un disparo lleno de intención, pero esta vez Leo Román se redimió de su error inicial sacando una mano clave que evitó el tanto local.
Cuando parecía que el partido se marcharía al descanso con ventaja por la mínima para el Submarino, apareció la jerarquía del jugador más diferencial sobre el césped. En el minuto 43, Pierre-Emerick Aubameyang se inventó una genialidad filtrando un pase magistral por entre las piernas de la zaga amarilla. El balón le cayó a Luismi Cruz, que definió de primeras, pegado al palo, haciendo inútil la estirada de Júnior y clavando el 1-1 psicológico justo antes de enfilar el túnel de vestuarios. Así fue el empate:
Tras la reanudación, el guion no cambió. El Villarreal siguió monopolizando las ocasiones. La defensa local también aportaba en ataque, destacando una excelente jugada individual de Saliba, que debutaba con la camiseta amarilla. El canadiense se sumó al ataque con mucho criterio para filtrar un balón perfecto para Pépé. Lamentablemente, el atacante perdonó lo que parecía un gol cantado.
Poco después llegaría la polémica de la tarde. Pape Gueye lograba perforar la portería gallega rematando con contundencia un rechace proveniente de una falta lateral. Sin embargo, el colegiado anuló el tanto alegando que los jugadores groguets no habían respetado la distancia reglamentaria con la barrera en la ejecución del tiro libre, una decisión que encendió los ánimos en La Cerámica.
Pese al contratiempo, la insistencia amarilla acabaría encontrando su recompensa, aunque de forma fortuita. En un intento desesperado por despejar un balón peligroso, el jugador visitante Adama, que debutaba como jugador deportivista, acabó introduciendo el esférico en su propia portería, devolviendo la ventaja al casillero local (2-1). Así fue el tanto surrealista en propia meta:
Sin embargo, la fragilidad defensiva volvió a asomar en el peor momento. En el minuto 79, el Deportivo volvió a igualar la contienda. Un pase de Aubameyang encontró a Eddahchouri, quien sacó un disparo aparentemente parable, pero el balón se acabó colando por el primer palo ante una respuesta muy deficiente de Júnior. El guardameta brasileño pudo hacer muchísimo más en la acción, un error clamoroso que desató los pitos y el enfado evidente de una grada de La Cerámica que empieza a estar cada vez más harta de la inseguridad que transmite su portero bajo los palos.
En el minuto 88 se consumó la tragedia. Ilias Akhomach pecó de exceso de confianza y dio un pase comprometido hacia la posición de un Sergi Cardona que, incomprensiblemente, se quedó mirando al tendido sin atacar el balón. Esa desatención fue un caramelo para un viejo zorro del área como Aubameyang, que interceptó el regalo y batió a Júnior con extrema facilidad para enmudecer al estadio y colocar el 2-3 definitivo. De esta forma los coruñeses consiguieron la victoria:
El delantero gabonés fue coronado justamente como el MVP del encuentro tras una exhibición de efectividad (un gol y dos asistencias), logrando tres puntos de oro para la afición herculina que sueña con luchar por puestos europeos tras un mercado de fichajes sobresaliente para un recién ascendido.
Por su parte, el equipo de Íñigo Pérez se marcha con un sabor enormemente amargo. La propuesta ofensiva es atractiva y la generación de ocasiones es altísima, pero esos despistes puntuales están costando muy caros en este arranque de liga. Toca hacer autocrítica urgente y tomar decisiones de cara a las próximas jornadas para evitar que este ilusionante proyecto se desangre desde atrás.
No habrá mucho tiempo para lamentos, ya que el calendario no da tregua y exige cambiar el chip de inmediato. Este mismo martes 8 de septiembre, el Submarino debuta en la Champions League visitando el temible estadio del Borussia Dortmund a las 21:00 horas, un escenario de máxima exigencia para intentar recuperar la solidez perdida. En cuanto a la competición doméstica, el próximo compromiso liguero será de nuevo en La Cerámica, el lunes 14 de septiembre a las 21:00 horas frente al Real Betis, en un duelo donde sumar los tres primeros puntos del campeonato se ha vuelto ya una urgencia absoluta.