El Villarreal sucumbe en Dortmund

El Submarino Amarillo plantó cara al conjunto alemán pero salió derrotado 3-2 en su estreno europeo

El Borussia Dortmund celebrando el gol de la victoria frente al Villarreal en el Signal Iduna Park.

El imponente Signal Iduna Park encendía sus focos este martes para presenciar el esperado regreso de la máxima competición europea. Tras el duro varapalo liguero ante el Deportivo, los pupilos de Íñigo Pérez aterrizaban en Alemania con la misión de resetear la mente y conseguir los tres puntos, según comentaba el técnico navarro en la rueda de prensa previa.

Estas eran las alineaciones iniciales de ambos conjuntos:

  • Borussia Dortmund: Kobel; Gadou, Anton, Svensson; Ryerson, Veerman, Sabitzer, Beier; Karetsas, Nmecha; Guirassy.
  • Villarreal CF: Gulácsi; Mouriño, Navarro, Veiga, Cardona; Comesaña, Saliba, Gueye, Buchanan; Oluwaseyi, Mikautadze.

Durante los primeros minutos, el planteamiento del técnico groguet, quien hizo 7 cambios respecto al 11 inical del último partido, pareció surtir efecto. El equipo amarillo se mostró como un bloque pétreo, muy solidario en las ayudas y cerrando cualquier vía de ataque rival. El Dortmund, empujado por su famoso «Muro Amarillo», amasaba la posesión y dominaba territorialmente, pero se estrellaba una y otra vez contra el entramado defensivo visitante sin generar peligro real.

El primer tiempo fue una auténtica partida de ajedrez donde las áreas apenas se pisaron. El Villarreal, sólido atrás pero espeso en la creación ofensiva, registró el primer disparo a puerta del choque, mientras que el conjunto alemán tuvo que esperar hasta el tiempo de descuento de la primera mitad para obligar a intervenir por primera vez a Gulácsi, la gran novedad en la portería amarilla.

Tras el paso por los vestuarios, el partido saltó por los aires y el infortunio se cebó con el Submarino. En el minuto 53, una acción aislada se convirtió en el primer gol local: un despeje de Gulacsi rebotó con una tremenda mala fortuna en Veiga, introduciéndose el balón en la propia portería y subiendo un doloroso e inmerecido 1-0 al marcador.

Íñigo Pérez reaccionó rápido desde el banquillo. En el minuto 59, dio entrada a Nicolas Pépé y Alberto Moleiro, una doble sustitución que cambió por completo la dinámica del encuentro. El Villarreal dio un paso al frente y encontró su premio en el minuto 66. Un saque de esquina ejecutado por Mikautadze para que el central Mouriño rematara al fondo de las mallas, estableciendo el empate a 1. Así fue el cabezazo del uruguayo:

El gol desató los mejores minutos del cuadro groguet, que por primera vez en toda la noche logró encerrar al Borussia en su propia área, encadenando llegadas y rozando la remontada. Sin embargo, el fútbol europeo no perdona, y el ingreso de Fábio Silva en el minuto 75 decantó la balanza.

Apenas cinco minutos después de pisar el césped (80′), el atacante portugués aprovechó un desajuste para regalar una asistencia medida a Guirassy, que solo tuvo que empujar el balón sobre la misma línea de gol para colocar el 2-1. El vendaval amarillo se cortó de raíz, y poco después Gulácsi tuvo que lucirse con un paradón a un disparo del propio Fábio Silva para mantener con vida a los suyos.

La estocada final, y la más polémica, llegaría en el minuto 83. En un forcejeo dentro del área donde tanto Mouriño como el delantero local se agarraban mutuamente, el colegiado señaló el punto fatídico. Pese a las intensas protestas groguetas, el VAR decidió lavarse las manos y no intervenir. Así fue el polémico penalti:

Guirassy asumió la responsabilidad, engañó a Gulacsi y firmó el 3-1 que parecía sentenciar el choque.

El tramo final aún guardaba un último giro de guion, tan surrealista como el primer gol. En el minuto 93, el guardameta local Kobel intentó realizar un despeje, con tan mala puntería que el balón impactó de lleno en la cara de su compañero Guirassy y acabó colándose en la portería alemana. Un tanto rocambolesco que ponía el 3-2 definitivo a escasos instantes del pitido final.

El delantero guineano Guirassy se llevó el galardón de MVP en una noche donde fue protagonista absoluto en ambas áreas.

Por su parte, el Villarreal abandona tierras alemanas con las manos vacías pero con la sensación de haber mejorado su imagen defensiva, lastrado hoy por la mala suerte y las decisiones arbitrales. El equipo no tiene tiempo para lamentarse: toca pasar página y centrarse en la vital cita liguera del próximo lunes 14 a las 21:00 horas frente al Real Betis en La Cerámica.

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