El español no se ha adaptado a la Eredivisie y esta cerca de volver a LaLiga en forma de cesión hasta final de temporada.

Raúl Moro partió el pasado verano a la Eredivisie de la mano del Ajax a cambio de 12M de euros tras ser el mejor jugador de un horrible Real Valladolid en la 24/25. El conjunto neerlandés apostó fuerte por uno de los extremos más desequilibrantes del fútbol español, convencido de que encajaba a la perfección con la filosofía histórica del club: talento joven, verticalidad, desborde y margen de crecimiento. Sin embargo, apenas seis meses después de su llegada a Ámsterdam, la realidad ha sido muy distinta a la esperada para él.
Sus números durante sus primeros partidos en Países Bajos dan a ver el por qué del cambio en su situación. Durante estos seis meses de competición, el futbolista español ha disputado tan solo el 36% de los minutos posibles en Eredivisie y otro 36% en la Champions League. Una participación muy limitada que contrasta de manera drástica con el estatus con el que aterrizó en el club. No ha logrado tener continuidad y ha perdido gran parte de la confianza por parte del cuerpo técnico, viéndose relegado al banquillo o a salir de suplente.
Su infructuosa adaptación salta a la vista teniendo en cuenta que la pasada temporada fue la estrella del Real Valladolid. Mostró un gran rendimiento en el peor equipo de LaLiga con 4 goles y 5 asistencias en 33 partidos (2.346′). Más allá de las cifras (que no son su fuerte), se convirtió en el baluarte ofensivo del equipo y en un pilar para el sistema. Haciendo evidente su excepcional impacto en el juego: valentía en el 1 contra 1, un continuo y punzante ataque por banda izquierda y todo el juego pasaba por sus botas.
Su caso no es aislado, por ejemplo, Carlos Forbs o Chuba Akpom son grandes reflejos de su situación. Forbs llegó procedente del Manchester City a cambio de 14M de euros en 2023. No logró consolidarse en el primer equipo y, tras una mala cesión en el Wolverhampton la temporada pasada, el Brujas pagó 6M por su ficha en el mercado estival. Por su parte,Chuba Akpom llegó al Ajax por 12,30M de euros procedente del Middlesbrough, no rindió y salió cedido al LOSC Lille, donde tampoco logró asentarse, y esta temporada esta cedido en el Ipswich Town.
No obstante, el jugador que mejor se le acopla es Mohamed Daramy. El jugador danés aterrizó en Ámsterdam en la 21/22 a cambio de 12M tras salirse en el FC Copenhagen y tan solo 1 temporada después regresó en forma de cesión. En la 23/24, el Stade Reims pagó 12M por él y actualmente apenas ha tenido protagonismo en la Ligue 2.
Otros posibles factores que han podido influir han sido el repentino cambio de vida cultural de países como España o Italia (por su etapa en la Lazio) a un país como Países Bajos, así como la pérdida progresiva de confianza por la falta de minutos.
Sus opciones para regresar a LaLiga EA Sports
RCD Espanyol, Valencia y Real Oviedo son los tres clubes que están interesados en su fichaje de cara a la segunda mitad de la temporada. Además, desde Italia también hay interés. Aunque según varios reportes, el Espanyol sería el mejor posicionado para hacerse con sus servicios e incluso ya habrían comenzado a negociar con el Ajax.
Por condiciones económicas y por momento actual, el que más posibilidades tiene para hacerse con su cesión es el club catalán. Actualmente se encuentran a 4 puntos de Champions League con un partido menos que el Atlético de Madrid y son la revelación de la temporada en Europa (junto al Sunderland) y Raúl Moro se acoplaría perfectamente a su estilo de juego.
Al ser un jugador con tanto regate y desborde por banda izquierda, el de Abrera encajaría como un guante en el sistema de Manolo González. Podría ocupar la banda izquierda (relevando o rotando con Javi Puado o Pere Milla cuando suben), o derecha para cambiar de orientación rápida. Su velocidad permitiría estirar el equipo en contras, algo que ahora a veces falta.
Además, en transiciones es letal, saliendo rápido al espacio, regateando y centrando o asistiendo. Combinaría de gran manera con delanteros como Puado o un ‘9’ de referencia como lo pueden ser Roberto Fernández y Kike Garcia, abriendo defensas cerradas para crear espacios y ocasiones de gol para sus compañeros.
A pesar de que la aportación defensiva no es su fuerte, Manolo González exige esfuerzo e intensidad a sus jugadores, y Raúl Moro podría acoplarse fácilmente a realizar trabajo sin balón. Por si no fuera poco, a la hora del balón parado podría ser el lanzador cuando Edu Expósito esté ausente.
No obstante, el mayor incentivo para escoger al RCDE Stadium como su próximo destino es volver a su casa, ya que el español de 23 años es catalán (Abrera), y ya jugó en la cantera del club, junto con la del FC Barcelona, antes de fichar por la Lazio.
Aunque es cierto que en el Real Oviedo podría jugar más minutos y tener más importancia desde el minuto 1, además de que también jugó allí (cedido en la 22/23 por la Lazio), el club catalán se presenta como mejor opción. Y la inestabilidad que presenta el Valencia CF y con los cupos cubiertos por banda (Danjuma es clave, al igual que Diego López) hacen que pierda posibilidades, unido a la débil capacidad económica del club.
Raúl Moro aún tiene margen de crecimiento. Su etapa en el Ajax ha sido un desafío, pero una cesión a un club como el Espanyol podría ser la clave para recuperar confianza, minutos y volver a brillar en LaLiga como ya lo hizo en el Real Valladolid.