El técnico portugués ha conseguido que el Levante entre en una buena dinámica tras el cese de Julián Calero, y supone una amenaza para el Valencia tras la mala dinámica del conjunto che y su desconfianza en Corberán

Luis Castro en el partido contra el Real Madrid / AFP
Este fin de semana está marcado en rojo en el calendario para la mayoría de los aficionados al fútbol en Valencia. Y es que este fin de semana se disputa un derbi con muchas necesidades por ambas partes, ya que tanto el Levante como el Valencia necesitan sumar de 3 para alejarse de la zona de descenso (y en caso del Levante para recortar puntos para salir de la zona roja de la clasificación).
Pero el Levante viene con quizás mejores sensaciones que el rival, ya que, pese a un calendario exigente y alguna polémica arbitral de más, sigue con una buena dinámica al mando de Luis Castro. En cambio, el Valencia de Corberán viene con muchas incógnitas en referencia al estado físico de la plantilla, rendimiento de jugadores y también lesiones. Pero, ¿cómo ha influenciado la llegada de Luis Castro al banquillo granota y por qué es una amenaza a tener en cuenta?
Cantera
Una de las primeras cosas que hizo y dijo Luis Castro es que iba a apostar por la cantera, cosa que Julián Calero no hacía. Subió al primer equipo a jugadores que estaban en Tercera RFEF con el filial, como Kareem Tunde y Nacho Peréz. Además recuperaron a Paco Cortés (cedido en la Cultural Leonesa en Segunda División) y se reforzaron también con el hispano-israelí Tay Abed y Ugo Raghouber, un mediocentro de confianza de Luis Castro que lo tuvo la pasada temporada en el Dunkerque. El técnico luso ha apostado por algo diferente, y el equipo lo ha notado y la afición está contenta.
Mentalidad
El entrenador ha dejado claro desde el primer día que va a ir con la idea de sacar los 3 puntos de todos los partidos, y los jugadores se pusieron de su lado. Los jugadores se han vuelto ambiciosos y le echan más ganas en el terreno de juego. Un ejemplo del cambio de mentalidad son las declaraciones que hizo Luis Castro al acabar el encuentro contra el Atlético de Madrid (0-0), en el que, pese al empate frente a un equipo de nivel muy superior al Levante, se mostró ciertamente descontento alegando que el equipo había tenido oportunidades para decidir el partido. Jugadores importantes como Ryan o el capitán Pablo Martínez también han salido a declarar que confían plenamente en su idea y que, jugando de esta forma, conseguirían la salvación. Pero… ¿y cómo juegan ahora?
Sistema de juego
El portugués ha provocado un soplo de aire fresco en el Ciutat. Y es que, la diferencia con el sistema de juego que proponía Calero es bastante notable. Castro es un entrenador que ha hecho que el Levante juegue con el balón, sea un equipo que le gusta tener la posesión. También jugadores como Matturro han salido valentonados y su nivel de juego es mucho mejor actualmente que con el anterior entrenador.
De un sistema típico inglés de 4-4-2 que utilizaba Julián Calero, se ha pasado a un 4-2-3-1, más ofensivo e incentivando la posesión y el juego por banda. Para Castro el juego empieza desde el portero. Busca combinar de una manera rápida y efectiva a los laterales y bandas para generar situaciones de 1 vs 1. Jugadores como Ugo han caído de pie al sistema de juego, y Ryan Pablo Martínez, Matturro e Iván Romero, entre otros, han subido su nivel personal y se encuentran en un mejor momento.
Otra cosa que se ha incrementado es el balón parado. Luis Castro avisó en su presentación de la importancia que le da al balón parado, y que razón. El Levante era un equipo muy débil en el balón parado, generando muy pocas ocasiones de gol. Pero tras la llegada del portugués, ha mejorado con creces la estrategia en faltas laterales y córners, y es que de los últimos 6 goles de los granotas, 5 han sido a balón parado, aunque también habla negativamente de la poca efectividad de los delanteros en jugadas corrientes.
Esperanza
Con la llegada de Luis Castro, el equipo ha dado un salto cualitativo, y el equipo rema en una misma dirección con un mismo propósito, la salvación. El entrenador declaró que el Levante es un equipo «parecido a él en cuánto a personalidad y carácter» y que, teniendo otras opciones, decidió apostar por el club granota.
No se sabe si el nivel actual es suficiente para que mantenga al equipo en la máxima categoría del fútbol español, pero lo que se sí se sabe a ciencia cierta es que ha dado un hilo de esperanza a los granotas para que consigan la soñada salvación.