Antoine Griezmann continúa en pie de guerra

El crack francés sigue rindiendo a un paso de cumplir 35 años y es el máximo goleador del Atlético de Madrid esta temporada, a pesar de ser suplente

Antoine Griezmann celebrandi su gol contra el Barça

Tras una gran primera mitad de temporada en la 24/25, el rendimiento de Antoine Griezmann cayó completamente. Pasó de anotar 12 goles y dar 6 asistencias a estar 14 partidos sin marcar a partir de Febrero. Tan solo marcó 5 goles y repartió 3 asistencias, contando el Mundial de Clubes.

Esta temporada parecía que iba a continuar de la misma forma, no comenzó en su mejor nivel, pero fue apareciendo poco a poco y se ha convertido en el máximo goleador del equipo con 12 goles, jugando la mayor parte de los partidos de suplente. Ha ganado partidos, como por ejemplo en el que el Atleti se enfrentó al Valencia en el Riyadh Air Metropolitano. El principito anotó un golazo a pase de Marc Pubill para poner el definitivo 1-0 en el marcador. En Copa del Rey anotó un doblete frente al Atletico Baleares en un reñido 2-3 y llevó a cabo una obra de arte con una falta frente al Deportivo de La Coruña que supuso el único gol del partido.

Su nuevo rol

El francés ha sido suplente en la mayor parte de los partidos de esta temporada. En LaLiga tan solo ha disputado 5 de titular y 3 en Champions League. No obstante, ha aceptado este nuevo rol y se ha convertido en un gran recurso para el Cholo.

Ha perdido físico y ya no está para muchos trotes, pero con su nuevo rol es indispensable. Funciona como conector entre el ataque y la defensa a través del primer toque y su constante búsqueda del tercer hombre. El partido frente al Real Betis en La Cartuja es el mejor ejemplo de ello. Salió como titular ante la baja de Sorloth y la indisposición de Julián Álvarez, y llevó a cabo un recital. En defensa formó una doble punta junto a Ademola Lookman y en ataque actuó como falso 9 en un 4-2-3-1 o 4-3-3, bajando a recibir constantemente y siendo fundamental en la construcción de las jugadas ofensivas desde el medio campo hacia arriba. Su gran asociación con todo el ataque rojiblanco propició el gran juego del equipo.

Algo muy similar ocurrió el pasado jueves en el Metropolitano, tan solo que esta vez inicio en una especie de 4-3-3 junto a Koke y Marcos Llorente, un experimento de Diego Pablo Simeone que no pudo salir mejor. Su primera parte fue de 10, uniendo al mediocampo con las bandas a la hora de salir a la contra aprovechando la velocidad de Lookman y Giuliano con tan solo uno o dos toques.

Griezmann culminó sus grandes 45′ con su gran gol a pase de Nahuel Molina, dando una muestra de que, a pesar de su edad y de que ya no es el mismo que hace un par de años, siempre rinde.

La Copa, su Jardín del Edén

El gran nivel de Antoine Griezmann no se entendería sin su excelso nivel en esta edición de La Copa del Rey, competición de la cual marcha como tercer máximo goleador con 5 goles en 4 partidos, empatado con Rodrigo Riquelme y tan solo detrás de Raúl Garcia de Haro, con 7 goles con la misma cantidad de encuentros disputados.

La andadura en Copa del Rey del francés comenzó portando el brazalete de capitán frente a un Atlético Baleares que le puso las cosas muy difíciles a los del Cholo. Anotó un doblete y fue el mejor del partido, dándole el pase a su equipo a los octavos de final. En dicha ronda se enfrentaron al Deportivo de La Coruña en Riazor, dónde también fue capitán y marcó el único gol del partido con un gran disparo de falta al borde del área.

Como ya he recalcado anteriormente, frente al Real Betis dio una sorpresiva exhibición gracias a su excelente capacidad de asociación, de encontrar al tercer hombre y de jugar al primer toque, siendo clave para que el Atleti ganara 0-5. No obstante, su partido contra el Fútbol Club Barcelona no se quedó atrás. Esta vez jugó de ‘8’, acompañado de Koke como pivote y Marcos Llorente como ‘box to box’, y con un rol distinto al anterior volvió a dar una masterclass sobre el terreno de juego.

La irregularidad, su mayor «handicap»

Lo único que se le puede achacar a Griezmann estos últimos meses es la irregularidad que ha mostrado en algunos encuentros, sobretodo saliendo desde el banquillo. Ya no está para disputar minutos en todos los contextos ni contra todos lo equipos, tal y como se ha dejado entrever por momentos.

No obstante, está siendo cada vez más regular y apareciendo de forma más determinante, por lo que dicho obstáculo que presenta el francés va reduciéndose con el pasar de las jornadas.

Aunque es cierto que ya no está para librar todas las batallas, sigue siendo un soldado de Diego Pablo Simeone, y hay que disfrutar de sus últimas grandes noches en el Atlético de Madrid, al igual que otros jugadores como Koke u Oblak.

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