Con la incorporación de Luis Castro al banquillo del Levante, un nuevo estilo de juego llega al equipo valenciano, que intentará salir del descenso durante la segunda vuelta de LaLiga

Luis Castro / USL Dunkerque
Con la llegada del parón navideño a LaLiga, el Levante UD ha comunicado la contratación del técnico portugués Luis Castro, que hace dos semanas fue despedido del FC Nantes. El conjunto granota realizó dos comunicados, uno agradeciendo a Álvaro Del Moral y Vicente Iborra por su labor como interinos, y otro comunicando la contratación del nuevo entrenador.
La noticia fue cogida primero con cierta sorpresa, debido a que no se encontraba entre los candidatos que sonaban para el banquillo valenciano, y después fue tomada con cierta incredulidad. Pero Castro se ha ganado la fama en Francia por su estilo de juego, ofensivo y de posesión, y que, tras obrar un milagro hace 2 temporadas con el Dunkerque en Ligue 2 y la temporada pasada llegando a los playoffs, comenzó a darse a conocer en el país galo. Pero, ¿y cómo ha tenido éxito su modelo de juego? Pues aquí lo vamos a explicar.
Primero de todo, es un fichaje que encaja con la directiva y la situación económica del club. Es un entrenador que no suele gastar grandes cantidades de dinero (este verano realizó 11 incorporaciones gastando menos de 4 millones de euros e interesantes cesiones), y ya ha estado en situaciones de descenso como la del Levante.
¿La formación que utilizará? Sobre el papel, un 1-4-3-3. El portero para el técnico luso tiene vital importancia, ya que la función que tiene es distribuir el balón a los laterales cuando los centrales son presionados, y generar ataques de manera muy rápida y efectiva.
Otro aspecto muy importante y que se le caracteriza es la ocupación de espacios. A parte de generar superioridad con el portero, también la genera con el pivote, atrayendo a los mediocentros rivales y así liberando a los interiores entre líneas. También suele dar bastante conducción y recorrido a los laterales.
El tercer hombre, muy importante para el hombre libre. Cuando el equipo atrae en la salida, pero no puede salir jugando con el extremo o el lateral, activa la función del tercer hombre. Suele darle esta función a los interiores o extremos, y apoyándose en los pivotes. También trabaja en el cuarto hombre, con los delanteros. Utiliza a los delanteros para apoyar y atraer centrales, y así generar espacios libres y atacarlos.
Y uno de los mecanismos que utiliza el entrenador luso para poder liberarse de la primera linea de presión rival es posicionar a los laterales bajos, y una vez atraídos aparece libre el interior para recibir. Su manera de construir el juego se basa en la construcción de espacio libre. Y eso también se traslada en el ataque, en el que al entrenador portugués le gusta generar superioridad de manera constante, llegando hasta a los 6 jugadores en campo rival.
¿Y cómo se aplican sus tácticas al Levante?
Una vez visto de manera resumida su planteamiento futbolístico, se puede hacer una idea base de cómo la aplicará al conjunto granota.
Primero de todo, Ryan. Como se ha mencionado anteriormente, el portero es una pieza clave para el míster, para generar superioridad numérica desde el principio. Aunque el rendimiento del portero australiano ha bajado un poco, es un guardameta al que no se le da mal el juego con los pies, por lo que seguro que encaja con la idea de Castro.
Sobre los laterales, tanto Toljan como Manu Sánchez no destacan por su labor defensiva, así que a no ser que de alguna manera el mercado invernal traiga algún refuerzo, serán ellos los titulares. Aunque para la el planteamiento ofensivo de Castro sí que tienen más utilidad y le veo mejor aprovechamiento.
El pivote es trascendental, y el Levante UD tiene uno que, aunque no esté ahora en su mejor momento de forma, va a ser una pieza clave en el sistema, Arriaga. «El misilito» llegó con un muy buen nivel, y aunque el cansancio con la selección y las lesiones han frenado su rendimiento, encaja a la perfección en el sistema de Luis Castro. Un pivote que baje a recibir, con mucho recorrido, capaz de generar espacios también para sus compañeros.
Los mediocentros. Quizás un poco de dudas, y la posición del campo que parece que haya un poco de «overbooking». En mi opinión, los que veo que encajan en el sistema son Carlos Álvarez y Unai Vencedor. Son los jugadores que mejor saben leer los espacios a generar, en ser el tercer hombre y generar situaciones de superioridad.
Los interiores (o extremos). Aquí viene el drama para los granotas. Dependiendo del mercado de invierno y los movimientos que haga el club dependerá los jugadores que ocupen la banda izquierda del Ciutat. Está claro que urge un extremo izquierdo, con la baja de Brugué. Si no se contrata ningún jugador, Iván Romero es una alternativa a la que podría recurrir Luis Castro, aunque las carácterísticas de Romero son idóneas como delantero para el técnico. La banda derecha está mejor cubierta, con Víctor García como el jugador que debería ocupar la banda derecha, ya lo hizo el anterior partido contra la Real Sociedad y dejó buenas sensaciones.
El delantero. Dependiendo del mes de enero Luis Castro tendrá drama o no. Con Etta Eyong aún en la Copa África, dependiendo de la actuación de Camerún se perdería el primer encuentro del 2026 contra el Sevilla. Una alternativa más que válida es Iván Romero, que aunque no esté pasando por su mejor momento de forma ahora, es un delantero que encaja como un guante con lo que le pide Castro a sus delanteros, bajar a recibir y apoyar, atraer a centrales, generar espacios y superioridad numérica. Etta Eyong no es un delantero que brille por esas características, es más un finalizador de jugadas y goleador, por lo que habrá que estar atentos a cómo lo utiliza el portugués.
Y por último, es un entrenador que al salir de las categorías inferiores del Benfica (entrenando tanto al Benfica sub-19 y Benfica B) suele darle mimo e importancia a la cantera, por lo que habrá que estar pendientes también sobre el trato que recibirán por parte del nuevo entrenador, ya que Calero no le prestaba mucha importancia.