El Submarino Amarillo se conforma con el punto obtenido frente al Real Oviedo

Renato Veiga y Fede Viñas disputando el balón en el Estadio Nuevo Carlos Tartiere (Oviedo).
El encuentro del jueves 23 de abril a las 21:30h cerraba la jornada 33 de LaLiga EA Sports, una jornada extraordinaria al ser intersemanal, debido a la disputa de la final de la Copa del Rey el fin de semana pasado. Estas eran las alineaciones iniciales de ambos conjuntos:
Real Oviedo: Escandell; Vidal, Bailly, Calvo, López; Fernández, Sibo, Colombatto, Chaira; Reina, Viñas.
Villarreal CF: Tenas; Mouriño, Pau Navarro, Veiga, Cardona; Buchanan, Parejo, Gueye, Alfon; Pépé, Oluwaseyi.
El partido arrancaba de forma explosiva, tanto que en el minuto 13 Dani Calvo cometió una imprudencia y trabó a Pépé dentro del área, un penalti que finalmente pitaría el árbitro con ayuda del VAR. El primer lanzamiento lo haría Dani Parejo, pero Escandell lo detendría, provocando la euforia en la grada de los locales.
Sin embargo, el árbitro, De Burgos Bengoetxea, mandaba a repetir la pena máxima por invasión en el área propia. Del penalti repetido se encargaría el costamarfileño y él sí que transformaría el primero para el equipo de Vila-Real desde los once metros, con un disparo ajustado al palo izquierdo del guardameta oviedista. Este era el primer tanto de la noche:
Después del gol, los azules fueron más protagonistas del partido, pero sin lograr ninguna acción clara para empatar el partido, con un 59% de posesión y 6 remates, 2 a portería. El portero carbayón se iba amonestado al entretiempo.
Aprovechando la ventana de cambio del descanso, Marcelino haría entrar a Mikautatdze por Buchanan. Al minuto 62 el técnico asturiano hacía un doble cambio y sacaba al campo a los canarios Moleiro y Ayoze.
Al minuto 69 la fortuna sonreía al Real Oviedo y tras un disparo rebotado en la defensa amarilla, Ilyas Chaira lograba igualar tablas en el marcador. Así fue el empate por parte del jugador marroquí:
Tras el gol del equipo asturiano, Almada hacía un triple cambio, introduciendo al césped a Hassan, Ejaria y la leyenda del futbol español, Santi Cazorla. Por parte del conjunto castellonense entraban Freeman y Partey, por el lesionado Mouriño, agotando así todos sus cambios.
En los últimos 10 minutos, Ayoze remataría de cabeza un balón que acaba en el larguero y botando en la línea de la portería local, sin lograr entrar. Se trataba de la ocasión más clara de los de Marcelino en la segunda parte. La última oportunidad del partido fue de Colombatto con una volea de fuera del área que pasaba por encima de la escuadra. Moleiro vería la amarilla en el tiempo de descuento. Ilyas Chaira fue nombrado MVP del partido.
A pesar del sabor agridulce que deja el empate tras haberse adelantado en el marcador, la lectura global en Vila-real debe ser positiva. En un contexto de máxima exigencia física marcada por la jornada entre semana, es un paso más para blindar esa valiosa tercera posición y acercar el sueño de la segunda Champions League consecutiva en el Estadio de la Cerámica. De esta manera, los villarrealenses amplían mínimamente la ventaja frente al Atlético de Madrid a 5 puntos, tras el batacazo que sufrieron los rojiblancos en Elche. El siguiente partido de los groguets será esta misma semana frente al Celta de Vigo, el domingo 26 de abril a las 21:00h en el Estadio de la Cerámica, Vila-Real.
Me gusta el análisis. Buen redactor