El mercado de LA LIGA abre el 1 de julio pero las operaciones ya están en marcha. Anthony Gordon es el primer fichaje oficial de los blaugrana para la temporada 2026-2027. El extremo inglés llegó procedente del Newcastle, firmó un contrato de cinco temporadas y costó 70 millones de euros más 10 en variables. Es el punto de partida de una reestructuración que mezcla entradas y salidas necesarias.

Julián Álvarez el gran objetivo
El gran nombre del verano culé es Julián Álvarez, y todo lo demás gira en torno a él. El delantero argentino es el elegido por el club para reemplazar la baja de Lewandowski. El Barça ya envió una oferta formal al Atlético de Madrid, cuyo vínculo con el jugador termina en 2030. La primera propuesta fue de 100 millones de euros, pero el Atlético la rechazó de plano y dejó claro que Julián no está en venta. Aun así, el cuadro culé no se rinde. Fabrizio Romano confirmó que Álvarez ya comunicó al Atlético su deseo de marcharse, con el Barcelona como destino prioritario, tras rechazar meses atrás una oferta de renovación del club rojiblanco. Según medios argentinos, jugador y Barça ya tienen un acuerdo personal de cinco temporadas, aunque la cifra entre clubes podría situarse entre los 120 y los 125 millones. Hasta que ese frente no se resuelva, el resto del mercado culé está paralizado. El club no moverá otras fichas de ataque mientras no sepa si tendrá o no a su nuevo nueve.
Bernardo Silva el segundo gran golpe
Con la operación Álvarez todavía sin cerrar, el otro nombre que tiene el Barça prácticamente atado es Bernardo Silva. El portugués termina contrato con el Manchester City, el club inglés no lo renovó, y las negociaciones con el Barcelona ya estarían finalizadas. Solo quedaría esperar el momento oportuno en función del límite salarial. Existe una aprobación interna absoluta en toda la estructura deportiva del Barcelona para cerrar el fichaje, sin necesidad de que el club tenga que desprenderse de jugadores para hacerlo efectivo. El coste de la operación sería cero, y el jugador habría aceptado cobrar aproximadamente la mitad de lo que percibía en el City.
Lukeba para la zaga y Guéla Doué para el lateral
La planificación defensiva tiene dos nombres encima de la mesa. Para el centro de la defensa, el Barça ha mantenido conversaciones iniciales con el RB Leipzig por Castello Lukeba. El central francés de 23 años se ha consolidado como una de las mayores promesas defensivas de Europa y su cláusula de rescisión baja este verano hasta los 65 millones. Los contactos con el Leipzig y los agentes del jugador avanzan positivamente, y la irrupción del Barça altera los planes del Arsenal, que había mantenido un seguimiento prolongado sobre el defensor.
Para el lateral derecho, el nombre que ha entrado en la agenda de Deco esta semana es Guéla Doué. El hermano mayor de Désiré Doué tiene 23 años, juega en el Estrasburgo y su valor de mercado ronda los 20 millones de euros. Ha tenido una temporada destacada en la Ligue 1 y acumula ya 20 internacionalidades con Costa de Marfil. Una opción asequible para cubrir una posición que sigue sin tener recambio fiable tras la irregular temporada de Héctor Fort.
Casadó sin destino claro
La salida de Marc Casadó sigue siendo un objetivo del club, pero el expediente se ha complicado. El Mónaco, que durante días pareció el destino más probable, ha abandonado la puja. Jorge Mendes lo ha ofrecido a varios equipos de España, Inglaterra y Arabia Saudí, pero de momento ninguno ha presentado una oferta formal. El jugador sabe que no tiene sitio en los planes de Flick, y el Barça necesita venderlo para liberar masa salarial, pero el mercado no acompaña por ahora.

Ter Stegen otro problema sin resolver
La cesión de Marc-André ter Stegen al Girona termina el 30 de junio y el portero volverá a Barcelona. El club ya intentó deshacerse de su ficha el verano pasado para encajar los salarios de Joan García y Rashford, sin éxito. El Ajax ha mostrado interés en ofrecerle una salida este verano. Un problema que sigue condicionando el límite salarial.
La incógnita de Rashford
El Manchester United está abierto a una nueva estructura de acuerdo para facilitar el traspaso definitivo de Marcus Rashford al Barcelona. Flick quiere que se quede, el jugador también, pero la operación sigue sin cerrarse. La opción de compra pactada en la cesión rondaba los 30 millones, y el club busca fórmulas para encajarla en el límite salarial.