El Atlético de Madrid y River Plate han llegado a un acuerdo para el traspaso de Thiago Almada al conjunto argentino, cerrando así una operación que se venía cocinando a fuego lento durante las últimas semanas.

Mateu Alemany continúa ejecutando la hoja de ruta trazada para este mercado, dando salida a los futbolistas que no entraban en los planes principales del cuerpo técnico. En esta ocasión, el mediapunta argentino abandona la entidad rojiblanca tras una única campaña en la capital española.
Almada aterrizó en el Metropolitano el pasado verano, procedente de Botafogo, a cambio de 25 millones de euros, avalado por ser una de las grandes promesas del fútbol sudamericano. Sin embargo, su adaptación al sistema de Diego Pablo Simeone no cuajó. En los 40 partidos en los que vistió la camiseta colchonera, el atacante apenas pudo registrar cuatro goles y dos asistencias, números alejados del impacto esperado tras su fichaje.
Según informan medios argentinos como el Diario Olé, la operación se ha cerrado en torno a los 20 millones de euros por el 100% de sus derechos. Puesto que el Atlético de Madrid tenía un 50% del pase, este movimiento deja en jaque el balance económico de la entidad rojiblanca, que asume una pérdida relevante tras un año desde su incorporación.
Con el acuerdo ya oficializado este 8 de agosto, el regreso de Almada a su país natal no solo supone un salto de calidad para los argentinos, sino que obliga al Atlético a decidir si acudirá al mercado en busca de un perfil asociativo para la medular o si confiará en los efectivos con los que ya cuenta.