Arda Güler orquesta la paz en el Santiago Bernabéu

La irrupción silenciosa del joven turco orquesta la mejoría colectiva ante el Sevilla, impulsa las buenas sensaciones en Chamartín y marca el camino a seguir antes de la prueba de fuego frente al FC Barcelona.
El Real Madrid celebrando el gol de Arda Güler ante el Sevilla / Real Madrid


A la orden del Soldado Nº15

El partido ante el Sevilla y, prácticamente, este Real Madrid no se entendería sin la irrupción de un jugador que juega y agita al resto de eslabones de peligro del conjunto merengue con una precisión similar al Arte de la Caligrafía Otomana. Ese es Arda Güler.

Un equipo al que se le han visto los colores en cuanto ha tenido que enfrentarse a entramados de mayor nivel, de más y mejor trato de balón y, por lo tanto, de mayor exigencia. Betis, Inter, Atlético de Madrid y Roma han sido los partidos considerados “Los exámenes del Real Madrid de Mourinho”. No me centro tanto en el resultado, que no quita que sea importante, sino en las sensaciones que han dejado dichos partidos. Sensaciones vacías y exentas de esperanza, algo todavía más delirante sabiendo que el próximo domingo 25 de octubre ya espera hambriento el líder de esta competición doméstica, el FC Barcelona, completando el quinto examen de la asignatura anteriormente mencionada.

El único atisbo de esperanza o, más bien, el hilo del que tirar en este Real Madrid es que el turco que parecía tímido en sus inicios pero apunta a madera de líder siga orquestando en sinfonía a un Real Madrid que, cuando ha bailado en el son de la “yildiz”, estrella en turco, ha multiplicado exponencialmente su rendimiento.

Os voy a dejar una foto de ciertas estadísticas y números del partido de Arda, desde mi punto de vista son importantes pero hasta cierto punto porque no todo está registrado ni medido cuantitativamente; cualquiera que viese el partido en Roma sabe que hubo dos partidos en uno: uno sin Arda Güler donde el Real Madrid besó la lona en varias ocasiones y otro con él manejando los tiempos cuál cronómetro y devolviéndole el aliento y las fuerzas a un equipo que se avecinaba KO.

Algunas de las estadísticas registradas de Arda Güler ante el Sevilla / Sofascore

Ayer volvió a rebelarse, volvió a reivindicarse y todo sin alzar la voz, sin llevarse focos ni fotos, sin batallas absurdas por ver quién es más y quién es menos sino velando por una victoria coral, repito, coral, de un equipo necesitado de ese mismo patrón: victoria de todos y no de sólo unos pocos y el resto de meros complementos secundarios.

Progresión

El Sevilla venía y viene de competir mostrando mucho coraje y valentía, un equipo que sólo había perdido en su propio feudo ante el Atlético de Madrid y FC Barcelona y los de Nervión no se arrugaron al intercambio de golpes ante un Real Madrid que tiene recursos donde, pese a no ser el equipo más vistoso y en ocasiones huérfano de un perfil creador en la base, puede dejar tiritando a cualquier equipo que se quiera medir al caos donde tantas veces ha reinado el equipo blanco.

Clasificación de LaLiga EA Sports · temporada 2026/2027

¿Por qué progresión? En primer lugar, por lo diferente que se vio ayer al Real Madrid en faceta de defensa posicional y transiciones defensivas. Destacar muy mucho a Yan Diomandé que fue una ayuda incondicional a Marc Cucurella, algo que se ha criticado mucho a Vinicius y, pese a esas críticas, nunca se ha acabado de solventar. Sin embargo, el costamarfileño es un portento físico y con un trabajo incansable e innegociable, la guinda llegó con el 4º gol, un sopapo tremendo al balón, sumado a la asistencia en el primer gol de Güler. Por otra parte, el cambio radical en esa banda derecha no dejó indiferente a nadie, vimos a un Fede Valverde sobresaliente en el lateral, con un vuelo en ataque más que prolífico y una pulcritud en defensa que no le hemos visto a Dumfries ni a Arnold. Fede nació para ser lateral derecho y él se niega a reconocerlo pero hay cosas que caen sobre su propio peso; salvó un gol a bocajarro a Félix Correia y a punto estuvo de meter un zambombazo marca de la casa de no ser por Mbappé que se encontró un misil tierra-aire delante de sus narices.

Diomandé y Mbappé celebrando uno de los goles ante el Sevilla / @MadridXtra (X)

Bernardo volvió a tener contribución y sigue denotando minutos de mérito, aportando equilibrio, pausa y criterio, tres cosas fundamentales para el centro del campo y que, por momentos, se siguen echando en falta ante rivales más propositivos con balón y más agresivos en la presión. Sin ir más lejos y utilizando una expresión más coloquial, en partidos donde no la quiere nadie, donde otros muchos se esconden, jugadores como él o Arda son la llave para, directamente, tirar la puerta abajo.

Por último, otras dos de las buenas noticias son la reconciliación aparente que hubo ayer entre el respetable que visitó el Santiago Bernabéu, el aficionado exigente y justo, donde hubo días de pitos y reproches, con disparidad de opiniones respecto a ello pero vilmente eficaz, y ayer su estrella, Kylian Mbappé sumó dos dianas, primero tras una pintura de tacón por parte de Jude Bellingham con una posterior definición exquisita y un segundo gol de panenka en un penalti provocado por él mismo donde, considero, que Castrín no lo hace voluntariamente pero zancadillea al galo y comete infracción dentro del área.

Situación arbitral en la que hago un pequeño inciso: poco a poco se va dejando de hablar de fútbol y, sólo de fútbol, para centrar el foco en las decisiones arbitrales. Entiendo que hay situaciones que cambian partidos pero todas las semanas es inadmisible que hayan comentarios del estilo “es que el árbitro…” para justificar un mal resultado o un mal partido de tu equipo, y es un comentario que no está estrictamente dirigido para ningún color, bando o similar, sino que atañe a todos por igual y que es algo que le resta credibilidad al fútbol, buscar ese oportunismo y cederle toda la responsabilidad al árbitro en según qué situaciones o partido.

Retomando el tema Mbappé, el killer francés salió ovacionado por el Santiago Bernabéu al igual que también pudo disfrutar Éder Militao, que volvió después de 180 días exactos de baja, alrededor de los 6 meses desde el 21 de abril de este mismo año por una lesión denominada rotura del tendón proximal del bíceps femoral de la pierna izquierda, lesión a la cual fue sometido quirúrgicamente al conocerse dicho pronóstico. Su vuelta no es moco de pavo porque, recordemos, que Militao era uno de los líderes de la defensa de un Real Madrid ganador de Europa en 2022 en aquella Champions de Las Remontadas. Su vuelta, como digo, no es algo baladí porque de recuperar su forma física y su ritmo competitivo le nacerían a Konaté, Huijsen y Rüdiger, una competencia feroz por un central, que en su mejor nivel, se ubicó como uno de los mejores del mundo, por lo que, José Mourinho dosificará sus minutos y esfuerzos en busca de volver a contar con un participante de primeras garantías en la zaga de su defensa.

Os adjunto un enlace de la cuenta oficial de LALIGA en la plataforma de YouTube para que «pongáis cara» a los goles del 4-1 entre el Real Madrid y el Sevilla en la noche del domingo 18 de octubre.

Éder Militao saludando a sus familiares en el Santiago Bernabéu en su reaparición tras se lesión / The Touchline (X)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *